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jueves, 9 de febrero de 2017

TUYA - Poema



En breves suspiros, amado
Resumirás el dulce deleite
De mis besos en tus manos
El sudor de nuestras frentes.



El crujir de amplias sedas
Junto al canto de las aves
Tuya por vez primera…
Mío entre zarzas y rosales.



El río cerrará los ojos
Enamorado extraviará su cause
Y como una roja verbena
La ofrenda de mi blanca carne.


Rita Mercedes Chio

domingo, 18 de diciembre de 2016

De amantes y rosas


Esperad el desmayo del sol
La primera estrella, esperad
Que en luna llena los amantes
Regalan luz a la oscuridad.


Esperad que despierte la noche
En los claros visos de mis secretos
Tendréis fugaces dos rosas
En el páramo azul de mis senos.


Esperad que el ave enmudezca
Bajo el dosel de tu falda
Amar es un premio de Dios
Amarte, castigo para mi alma.


Y vuestra presencia en mi vida
Murmullo, aroma de inciensos
Condena de los condenados
Dolor y gozo, de mis infiernos.


Agua de rosas sobre tu rostro
Bendigo el poema de tu tibia boca
Si he de morir en pecado
condenadme ya, cáliz de sombras.


Rosa, la rosa de mi cuerpo
Exuda promesas de penitencia
Vuestra mano en cada pétalo
Vuestros labios en mi conciencia.







Rita Mercedes Chio
Derechos reservados

miércoles, 26 de octubre de 2016

El amor

                                                    
                                               


Hilaridad en la rosa de mi pelo 
Al viento, pétalos 
Estribos de luz 
Que acunan sentires
Y tú cobijas
Como puerto libre
Fantasías, amores
En cada encuentro.

Sin perjurio
Exquisito bocado tu cuerpo
Develando secretos
Luna cómplice
Vistiendo de seda
En azul desvelo.

El amor…
Sólo una mirada
Sin gestos, sin palabras
Peregrinando
En los pliegues
De noches ufanas.

Acendrado beso
En las rías que mojan
Las pequeñas lenguas
De las mariposas.

….Y sobre el color de mis manzanas
La felicidad corona
La fina letra de tus serenatas...





Rita Mercedes Chio

HAMBRE

                                                                       

Conocéis el hambre?
El que es frío
Como un amanecer siberiano
Carcomiendo vuestro cuerpo
Por dentro,
El vientre, los muslos, las manos.

El que baja de la indiferencia
Azotando sordo, miserable
Ojos que ruegan piedad
Sin rostro, ni responsables.

Conocéis el hambre?
El que quema
El que cae de nuestras miserias
A la vera de tantas vidas
Cazando hilos de quimeras
Madejas plenas de sonrisas.

El que paraliza al indefenso
El que anida en la incordura
De los mal llamados humanos
Osando hablar de premuras
Las manos vacías de un niño
Sobre algunas migajas sucias. 



Rita Mercedes Chio
Derechos reservados
Argentina


miércoles, 5 de octubre de 2016

Huelga de luna


Visto y considerando que
Hacéis uso indiscriminado
De mis luces y sombras
Todos, poetas y enamorados
Promesas, juramentos
Caricias vanas, besos robados
Se cargan sobre mi espalda
Sueños de amores quebrados
No recordaré más palabras
Que a la verdad, hayan faltado


Y a lo que digan en mi nombre,
Mantendré ajenos mis oídos
El amor no es solo palabras
Seguidas de penas y olvidos.
(La luna)






Rita Mercedes Chio

Tarde de domingo


Con la serenidad
de una pluma cayendo,
el pestañear de un anciano,                               

asomado en la ventana,
la tormenta alejándose
detrás de mis colores.

La tarde de domingo
arma sus maletas, cansada
caracol que agoniza
de cara a una breve noche
llevándose consigo,
el sabor del desencuentro
el beso de dos ángeles
la caricia más postergada.





Rita Mercedes Chio

martes, 6 de septiembre de 2016

PAISAJE DE DOMINGO


Habéis escuchado las campanas?
Grito de metal hacia las colinas
El río navega sobre su cauce
Calmo murmullo entre las espinas.

Doseles de madera sobre las casas
Cercas de blanco, puertas amarillas
La boca asombrada de los aljibes
Geranios rojos en sus orillas.

Habéis oído las campanas?
Domingo de enero, la Santa Misa
Se visten de gala los parroquianos
Faldas muy amplias, níveas camisas.

Añejos rosales extienden sus brazos
Se aferran a un sueño, en esa melodía
Un duende replica el canto de un ave
Y el ave responde en plena armonía.

La brisa fragante sabe a lavandas
A zapatos nuevos, a nuevas alegrías
Cantando los niños recogen las flores
Para el humilde Cristo y su madre María.





Rita Mercedes Chio
D Reservados